Nicaragua, con sus 129,494 kilómetros cuadrados de territorio es el país más grande de Centroamérica, privilegiado además por ser un país con abundancia de agua. Casi un 15% de su superficie lo constituyen lagos, lagunas y ríos.
Su población, estimada actualmente en cinco millones de habitantes, se distribuye de forma desigual, tanto territorialmente como por su acceso a la riqueza y particularmente al recurso agua, de la siguiente manera:

Aproximadamente el 60% de esta población se ubica en el Pacífico, que representa el 15% del territorio. Esta área está sometida, además, a un proceso de rápida “urbanización”, donde un número creciente de la población se hacina en “repartos”, “asentamientos”, o sin eufemismos, verdaderas villas de miseria.
ENACAL, una empresa sometida al asedio de la privatización —hoy todavía propiedad del estado— proporciona aproximadamente el 55% de los servicios de suministro de agua en el país. Hay una mala cobertura urbana con cortes y limitaciones de horas de servicio —en aproximadamente el 77% de los hogares urbanos— y un abastecimiento rural inferior al 31%. La población urbana con acceso a servicios de aguas negras fue estimada en 32%.
Cobertura del servicio a la población
Aproximadamente el 42% de las fuentes de suministro de agua no poseen suficiente cantidad del líquido, especialmente durante la estación seca de noviembre a abril.
Entre el 73% y el 90% del suministro de agua proviene de fuentes subterráneas y en el caso de la ciudad capital, Asososca, una laguna ubicada en el corazón de Managua, abastece aproximadamente el 14-20% del agua bombeada.
Un problema grave en el suministro de agua es la disminución de la capacidad de extracción en muchos pozos, los cuales se secan después de un par de años de ser instalados debido que los niveles de agua subterránea disminuyen.
En el sector rural, es común que el agua se les suministre desde las fuentes por gravedad. En algunos caseríos funcionan bombas de agua manuales (de mecate o malacate), desde donde se puede acarrear el agua a las viviendas. No siempre se encuentra en estos sitios el agua a poca distancia. Muchas veces la profundidad es de hasta 67 metros, lo que requeriría de una bomba eléctrica, con el agravante que no hay disponibilidad de energía en la zona y si la hay es demasiada cara y mala.
En la tabla 5 se desglosa de dónde proviene el abastecimiento de agua:
Es importante señalar que en todo el país existían a marzo del 2006, 430 pozos y una producción total de 297 millones de galones diarios. De un total de 441,883 conexiones se encuentran el mal estado o sin medidor el 45%.

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